Este extraño dios se parece a Krishna, pero tiene algunos detalles espeluznantes, fíjense, por ejemplo, en las zarpas de mono que posee en lugar de pies, y en la torva expresión de su rostro.
Esta casa de la calle Giuffra ha sido transformada en una bellísima obra de arte, un gran mural lleno de seres mitológicos que custodian puertas y ventanas.