viernes, marzo 27, 2009

Esmeralda


¡Qué hambre tiene esta pobre ratita! Ojalá que el cocinero del restaurant donde vive se apiade de ella y le deje las sobras del plato del día...

1 comentario:

Máximo Ballester dijo...

A mi me encanta todo lo que subís pero debo destacar tu ternura. Es así y así es. Perdón por el piropo pero te lo merecés.